Los medios de desinformación.
Olvídenlo. Si creían que leer algún medio de comunicación en particular, les iba a ayudar a encontrar la hegemonía en su vida. ¡Se equivocan!
Da igual que sean de derechas, de izquierdas, de centro o pa dentro.
Buena parte de lo que sucede en tu cabeza, tiene que ver con los medios de desinformación.
Los cuales hacen muy bien su labor. Aunque últimamente, estén perdiendo su credibilidad.
A día de hoy, la mayor parte de ellos, se alimenta de nuestros mayores, o de personas de una edad, en la que no encuentran mejor entretenimiento que la caja tonta, para pasar las horas. Los jóvenes, prefieren desinformarse con internet, o simplemente, pasar el tiempo con cualquiera de las muchas variedades que les ofrecen las redes.
Pero lo cierto, es que la tecnología, y al igual que ocurriera con la televisión o la radio, son medios de desinformación, que producen en aquellos que los atienden, un malestar invisible, que se apodera de su mente, para que actúen de ciertas maneras, para el gusto de los que tienen el poder.
La imbecilidad que se puede encontrar en algunas personas que devoran estos medios, es mayúscula. Y más cuando descubres, que son legiones de robot, repitiendo las mismas enfermizas proclamas que les van metiendo a presión en su atrofiada cabeza.
Muchos de tus problemas, vienen a cuenta de las personas con las que te relacionas. Y si estas personas, se alimentan de información malsana, te afecta directamente, si lo que pretendes es evolucionar.
Recuerda, que vives en una sociedad impositiva. No van a permitir que pienses por ti mismo, y mucho menos, que hagas cosas contrarias al régimen instaurado.
Controlar a la masa, es más fácil que controlar a una plebe que busca a su libre albedrio. Da igual qué gobierno esté en el poder. Estamos dirigidos por las clases pudientes. Los señores, los adinerados, los que manejan el precio de los alimentos, de la gasolina, de las medicinas.
Estamos en manos de aquellos que nos mantienen con el agua al cuello, para que no podamos prosperar. No sea que nos pongamos a su nivel, y por consiguiente, tengan más competencia.
Los medios de comunicación les pertenecen, y gracias a ellos, hacen lo que les sale de las narices.
Desde que sigamos votando a partidos que tendrían que estar ilegalizados a causa de su corrupción. Que votemos a la extrema derecha, que representa los restos de una dictadura. Como el hecho de llegar a aupar, a partidos creados únicamente, con la intención de que no se alzara en el poder, el único partido que se creó gracias al odio y malestar de la gente.
Gracias a los medios de comunicación, desacreditaron a este partido con falsas pruebas, con burdas manipulaciones, y con continuas pullas o coletillas, que siempre dejaban a la imaginación popular, para que los espectadores las completaran.
La realidad, es que los mismos que robaron a espuertas, siguen en el poder. Buena parte de esos periodistas que los apoyaron, tienen causas pendientes o delitos de los que se han librado, gracias a una justicia que puede ser de todo, menos ciega.
Evolución señores… Voy a cumplir 49 años, y este país, apenas ha evolucionado nada. Y la involución de unos, significa el mantenimiento de otros. Es decir; Cuanto más tarden en evolucionar, más seguiremos viviendo del cuento.
Esto que parece tan simple de entender, se hace complicado de asumir, cuando aquellos con los que compartes vida, y no son más que peones, se llenan de proclamas interesadas por parte de los enajenados de turno, e intentan que tu, ¡Alma libre! seas de su mismo pensamiento.
Es como la religión. Te va muy bien siendo ateo. No necesitas rezar nada ni creer en nada que no seas tú mismo. Pero de pronto aparece alguien, que te dice, que si no crees en el señor, irás a los infiernos.
(Esto me a ocurrido en plena calle con una enajenada mental que necesitaba medicación, aunque me temo que no la tomaba)
Lo que vengo a decir, es que lo único que necesitas, es que te suban el sueldo, te traten bien en el hospital cuando estés enfermo, y que la educación sea de calidad. Y cuando optes a un puesto de trabajo, no lo hagas en función del colegio al que hayas ido, lo hagas en cuestión de la preparación que tengas.
Pero el negocio está en privatizar todo. En demoler lo público y concentrar la riqueza en lo privado. Porque lo privado, va a unas pocas manos, y lo público, recae en todos.
Es como privatizar el agua. O que una empresa decida ser la única que reparta la simiente con la que se va a empezar a cultivar todos nuestros alimentos.
Al principio todo será barato, pero los precios empezaran a subir dependiendo del egoísmo del que tiene la patente.
No es algo nuevo. Se ha hecho durante toda la vida. Y aquí es donde entran nuestros maravillosos medios de desinformación.
La televisión la deje de ver. Y los diarios digitales, los suelo repasar muy por encima.
Quiero saber cuándo entrará el apocalipsis zombi, para estar preparados y recibirlos a la entrada del pueblo con una pancarta de bienvenida.
Hay un periódico que me tiene loco. Porque aglutina todo un manual de manipulación informativa.
Se llama 20Minutos. Es un carnaval de estupideces, que si lo coges en serio, puedes terminar padeciendo graves problemas psicológicos.
Cada día hay una noticia que te hace temer un apocalipsis. O una guerra nuclear, una enfermedad nueva, una variante del covid.
Ahora están con las pensiones, parece que les jode que se las suban a los mayores, y están emperrados de buscar comparaciones con el sueldo de los jóvenes. Cuando a ningún gobierno le ha preocupado nunca ni una cosa ni la otra.
Todo lo contrario, cuando se subieron los sueldos en este país, se hizo bajo amenaza. Ni siquiera los sindicatos estaban mucho por la labor.
Lo cierto, es que en este medio te puedes encontrar de todo. Desde la ropa de moda que lleva la reina. Noticias de cotilleo, salvajadas en países que desconoces. Robos, matanzas injusticias, y un largo etc. de cosas, que te hacen replantear salir a la calle a respirar aire puro. No sea, que tengan razón, y que la lluvia radiactiva de la que hablan, termine quemándote la cara.
Como he dicho. Lo leo por encima. Es uno de esos periódicos que disfrutan mucho con los enunciados potentes, que te atraen con la intención de querer saber más, y cuando tocas el botón, lo único que hay, son cuatro palabras escritas por un escritor de serie B.
Lo curioso, es que este periódico, se engrandece de ser el más leído digitalmente. Lo que significa, que están haciendo muy bien su trabajo para desbancar a los que antes tenían el poder de la manipulación.
Está claro, que las viejas glorias, no saben adaptarse. Pero tampoco es algo importante, que esta representación de nueva porquería escrita, llegue a tener algún futuro.
No deja de ser basura de usar y tirar, con la única intención de pasar ese rato latoso en el que no podemos separarnos del móvil, y lamentablemente, aún tenemos ese trauma impuesto, de querer saber las noticias, como si esto fuera algo importante en la actualidad.
A los jóvenes, las noticias se las traen al pairo. Ellos tienen otras fuentes en las que informarse. Somos nosotros, los que estamos traumatizados con saber constantemente lo que está ocurriendo en un mundo que desconocemos. Por que la realidad, no está en esas noticas machaconas que siempre remarcan en los mismos temas. Nuestro mundo, se compone de aquello que tenemos más cerca. No de lo que sucede a una distancia mayor que unos cuantos kilómetros.
Creemos que el aumento de depresiones a crecido en los últimos tiempos. ¡Mentira!
Siempre a habido depresión. Los medios de comunicación le han dado más visibilidad, porque al final, la mierda no puede esconderse por siempre debajo de la alfombra. Termina por asomar, por mucho cuidado que le pongamos.
El número de suicidios no ha aumentado exponencialmente. Simplemente, es que antes, muchos suicidios se apuntaban como muertes accidentales. O dependiendo de la imaginación del juez de turno. Porque a nadie le gustaba que en su familia hubiera un suicida. Preferían hacer creer, que se cayó al suelo con el cuchillo en la mano, provocando una herida mortal.
La vida en la época de mis padres, era muy jodida. La revolución industrial. El trabajo en fábricas. La religion. La supuesta transición…
Antes eran más animales. ¡Pobre del débil!… del homosexual, del gordo. Trabajos rutinarios de horas infinitas, al igual que lo eran las deudas.
Los suicidios eran algo habitual. Pero como he dicho; al que se suicidaba lo enterraban fuera del cementerio…Así, que digamos; ¡Ha tenido un accidente!
Ahora hemos conseguido que este estado lamentable que es la depresión, se haga más visible. Tenemos los mismos problemas que tenían antes, pero mejor detallados. Pocas cosas hay inventadas. Y gracias a esto, estamos consiguiendo que se socialice, con la intención de que esos monstruos que aún quedan por domesticar, no sean tan hijos de puta a la hora de tratar a los demás. Aunque en la gran mayoría de los casos… vivimos en un mundo de libertades que muchos utilizan en su propio beneficio, con la intención de seguir aprovechándose de los más vulnerables. Muchos de estos descerebrados son personas con claras carencias de empatía. Y por tanto, son enfermos sin tratamiento.
Aquel que no tiene empatía, es un sociópata Una persona que tendría que estar muerta. Puesto que gracias a ella, son otros los que mueren por su culpa.
A lo largo de mi vida, he conocido a muchos de estos asesinos en potencia. Y no me dan ninguna lástima, porque los he sufrido en mis propias carnes. Una violencia gratuita y provechosa para sus intereses.
Ahora tendría que seguir con el artículo.
Me quedaría decir, que los propios gobiernos, son los mismos que financian a los medios de comunicación. Y ante esto, no queda otra que pensar, que todos están vendidos.
Lo que quiero decir con todo esto. Es que la información que recibes, tiene un interés especial, para que afecte a tu comportamiento. Nunca como hasta ahora, han estado tan controlados. Y los medios como Twitter, Facebook y demás escenarios. Terminan siendo cancerígenos, si tenemos en cuenta el anonimato en el que se sumergen aquellos que comentan, verdaderas aberraciones.
Yo no tengo ninguna de estas plataformas. Las veces que metí la nariz para ver por donde se movía este mundo, descubrí que por mi salud mental, no debía de tentar a la suerte.
Habría estado bien profundizar en este tema. Puesto que es muy importante, si lo que quieres, es apartar de tu vida posibles trastornos. Como ya digo, no solo te puede afectar de forma directa. También lo hace indirectamente; si las personas que tienes al lado, se dedican a escuchar la COPE de buena mañana, o la SER. Como digo; Da igual que seas de derechas o de izquierdas.
El pensamiento libre, que busca aglutinar a todos en un bien común, para que TODOS saquemos provecho, independientemente de las ideas políticas o el dinero que almacenemos. No existe, nunca ha existido, y nunca existirá.
Esto es lo que tenía escrito antes de la caída a los infiernos. Ahora estoy en el epicentro del infierno. Me cuesta mantenerme sereno. Me duele la cabeza, siento ansiedad. No tengo demonios que repiten juramentos en mi cabeza. Pero si unas ganas terribles de terminar con todo, y columpiarme en la soga que adorna el garaje.
Mañana seguiré estando mal, y pasado también. Y a partir del tercer día, volveré a respirar. Aunque nada haya cambiado.
Porque sigo estando solo. Tirando de los ahorros, con un futuro inexistente, y en un pueblo carente de vida.
Pienso mucho si merece la pena aguantar…. y la respuesta es no. Nunca me imaginé lo jodida que puede ser la vida. El dolor que produce. La soledad que recibes.
Nunca me imagine la locura de aquellos que me rodean. Su indiferencia hacia los demás. La mala fe de las personas.
La respuesta es no. No merece la pena seguir. Puesto que siempre a sido igual, y tampoco va a cambiar nada.
Mi madre tuvo una muerte horrible. Tanto por la época del covid, como por el abandono que sufrió en los años previos, por aquellos que tendrían que haber cuidado de ella.
Uno no deja de tener lo que alimenta. Lo que nutre, lo que siembra. Solemos caer en el error de creer que lo estamos haciendo bien, porque repetimos las mismas costumbres que vimos hacer en nuestros antepasados. Porque respondimos como nos habían enseñado. Pero la vida no es siempre igual. Ni las situaciones, ni los comentarios, ni las actitudes. Creemos que las próximas generaciones, se comportarán de igual manera, que como nosotros nos comportamos con nuestros mayores. Pero no tiene porque suceder así. No es un tema de costumbres, de herencias, de formatos. Es un tema del día a día. De cómo nos hemos comportado con aquellos, a los que más adelante, nos encontraremos en sus manos. Porque al igual que cuando éramos niños; no éramos independientes. Cuando seamos mayores, tampoco lo seremos.
Y mi madre tenía ese deje ancestral, de cortar las alas a favor de una tradición que en la actualidad, carece de importancia.
Ella tuvo lo que sembró… No me siento orgulloso de ello. Podría haber sido de diferente manera. Pero… los vendedores de aire y su propia estupidez, la hicieron ir por el camino incorrecto.
Mientras escribo… Pienso si utilizar la horca o el gas. Dicen que el gas te da sueño y apenas te enteras. Hace poco se murió una adolescente por inhalar el gas que se utiliza para rellenar los mecheros. Pienso en la lejía, y el dolor que produciría al descomponer mi laringe.
Como puedes ver, estoy todo entretenido. No me lo puedo quitar de la cabeza.
También tengo pensado en escribir una carta de despedida, en donde comunicar las contraseñas, el número de cuenta, y lo que quiero que se haga con mis cenizas.
Cómo se reparta todo, me es indiferente…estaré muerto.
Alguno pensará ¡Quiere llamar la atención! Pero la realidad es que no. Es lo que circula por mi cabeza cuando estoy en los infiernos. Escribir me tranquiliza. Hace que me lo tomé con humor. Y contar esto, es una forma de deshumanizar la tragedia. Porque como he dicho, el infierno solo está en mi cabeza. En ningún otro sitio.
Ahora está lloviendo, pero si miro por la ventana y me espero un rato, seguramente veré a gente pasear por la calle. Dudo que el infierno esté en su cabeza. Dudo que sepan como me encuentro. Dudo que no les importase mi situación, si en verdad lo supieran. Aunque solo fuera para tener tema de conversación.
Pero no puedo evitarlo. No puedo evitar tener esa sensación de vértigo en la que me dan ganas de terminar con todo. No puedo evitar que esta mañana tuviera arcadas cuando fui a arreglar la transferencia del paro (Estoy seguro que lo hice mal, por que nada de mí, sale bien a la primera. Suerte que no llovió)
No puedo evitarlo… Esto es algo que la gente que no sufre esta situación, es incapaz de entender. Se llama… falta de empatía, o tener algún grado de asperger.
Pero es lo que hay. Es como jugar a la ruleta rusa con una pistola cargada. No sabes cuando perderás la razón y dispararás de veras.
Y ahora mismo estoy en ese trance. Tal vez esté llamando la atención para pedir ayuda. Tal vez solo quiera llamar la atención… Me imagino que un poco de todo. Porque esto se hace irrespirable.
Necesitaría estar sedado en una cama de hospital hasta que pasara la tormenta. Tal vez…
Pero bueno… imagino que pasará… De todas formas, escribiré mis últimas voluntades por si acaso… o mejor no. Si lo hago, no tendré nada que me retenga cuando me pegue mas fuerte.
Siempre he tenido esa estúpida idea de dejarlo todo recogido. Es la razón por la que me preocupé, por salir esta mañana.
Si eres como yo, procura dejar cosas sin hacer, te servirá para no centrarte en esa idea de suicidio, y desviar la atención en otras tareas.
Me estoy dando cuenta, que esto se está convirtiendo en un circo. Así que lo dejaré aquí.
No hay fecha de vuelta.