Un acto de fe.
Al final, después de tanto tiempo, las cosas empiezan a cuadrarse. Aunque esto se verá, cuando al fin los lazos se cierren y tengamos todos; aquello que deseamos.
El piso parece que ya tiene comprador.
Es curioso cuando en política se habla de ese 3% que muchos políticos cobraban a aquellos a los que hacían favores con dinero público. Parece que no es nada... un 3% del total. Pero ese 3% es sobre el total de cifras, que muchos de nosotros no verá jamás. Cifras que se multiplicarán a lo largo de los años, y que tal vez un día, consigan juzgar y encarcelar a todos aquellos que se vieron inmersos en los diferentes entramados corruptos a los que lamentablemente, estamos habituados en este país. No creo que vea al señor Pujol en la cárcel. Es bastante probable que termine muriéndose de vejez en su lujosa mansión, en vez de en una miserable prisión. Su esposa es un claro ejemplo de ello. Tal vez alguno de sus hijos... Pero es improbable que aquellos que un día, pidieron favores a la familia Pujol, los abandonen a la misma suerte que al resto de los mortales. De todas formas... me la suda.
Digo el 3%... porque es el porcentaje que se lleva la inmobiliaria por vender la casa «La gran mayoría viene a cobrar lo mismo». Y lo cierto, es que una vez que el ser humano se ha instalado en la comodidad de pagar por todo, para que otros les solucionen los problemas... es justo que cobren. La curiosidad viene a cuenta, de que no cobran un precio estándar, cobran sobre el valor del inmueble. Si vendes un piso de doscientos mil euros, te cobran seis mil euros. Es decir; que con un buen golpe de suerte, dependiendo de la zona en la que se encuentre la vivienda, en un mes, pueden ganar por mostrar una casa, lo que un currito con salario mínimo, puede cobrar en cinco meses metiendo más horas que un semáforo.
Estas son cosas a las que no les das importancia, hasta que no las sientes en las propias carnes. Luego viene el notario y seguimos con los impuestos que se lleva el estado por vender una propiedad que es herencia de tus padres. Lo que creías cinco se reduce a cuatro y yo... que ando jodido de fondos, porque llevo más de tres años sin trabajar y por tanto, sin cobrar ningún tipo de subsidio ni ayuda...pues pica. Y más, teniendo encuentra que con el resultado final del dinero que pueda ganar con esta venta, no podré optar a una casa ordinaria en una población cualquiera. Tendré que buscar un chollo a las afueras de una ciudad, que no sobrepase los 20 km de distancia con la civilización. Hablamos de la casa del abuelo, que los hijos ya no quieren. Casas cuya edad, me multiplica en años, y que con un poco de suerte, se puedan mantener en pie unos veinte años más, que es la edad máxima a la que creo que voy a llegar en esta vida. Y todo esto, amueblada con los muebles de los abuelos que aún siguen manteniendo su finalidad, ya que no voy invertir en demasía, en algo cuya felicidad es instantánea y poco útil.
Con un poco de suerte, tal vez, antes de que acabe el año se termine con esta venta. Ahora solo falta, que yo pueda encontrar la casa que busco. Y una vez que esto ocurra... «¡La hostia!»
Me posicionaré con cincuenta y un años. Con el cuerpo descompuesto como si me hubiera pasado una apisonadora, «estoy empezando a hacer deporte», y como siempre... completamente solo y sin ayuda de nadie y sin consuelo, «Tenía que decirlo, me recordó a una canción de Jarcha, que dedicó a Miguel Hernández».
En estos días estoy pidiendo a gritos un acto de fe. Algo que me haga creer que todo es posible. Que puedo salir una vez más de la mierda que me rodea. Pero... no hay apariciones, no hay voces que me hablen al oído, no hay visiones que no sean las del apocalipsis que se nos viene encima. Nada... no hay nada. Sigo respirando por costumbre, intentando no pisar mal para no terminar peor de lo que ya estoy. El miedo es constante... miedo a hacer algo mal, a que las cosas se salgan de control, a que me engañen, a que me utilicen... Miedo a verme en tierra de nadie con una mano delante y otra detrás.
Lo he visto tantas veces en otras vidas, que creo que ya he sufrido bastante en ésta, como para seguir encaramado a la desesperación por errores propios o de otros.
Ayer no pude dormir bien. Me repetía una y mil veces, que mis gatos se venían conmigo. «¡Ya ves que sueños!» Pero es verdad; gracias a ellos estoy vivo. No los voy a dejar tirados ahora, que no saben valerse por sí mismos y mucho menos los voy a dejar en manos de otros.
La realidad es esta: yo ya he perdido mi vida. En menos de un mes, me quedara un año para formar parte de ese entramado mayor de cincuenta y dos años, para pasar a formar parte de los desheredados. ¡No es algo que me importe! Me acuerdo mucho de la película de: American Beauty. En donde un Kevin Spacey (Vale que este señor, no sea políticamente correcto gracias a las denuncias sexuales que pesan sobre él. Pero una vez que la historia se hace pública y paga por ello, es un desperdicio que no siga trabajando como actor, ya que es muy bueno en su trabajo). “Retomo” ... En donde Kevin Spacey se desencanta del mundo en el que vive, y decide dar otra dirección a su vida, donde no quiere tener ningún puesto de relevancia para mantener una vida basada en la mediocridad en la que teatralízanos el mundo que componemos. El final se ve enturbiado por las herencias tóxicas de otros, Pero la idea es la acertada.
Este es el pensamiento que tengo entre ceja y ceja. Dejarme en paz de chorradas... vivir los días sin más estrés que aquel que pueda acudir al tener que esperar al butanero, y vivir... ¡¡Hostias!! ¡vivir! No quiero locos ni locas. Ni amargados ni egoístas de lo ajeno ni peliculer@s. Si llego a vivir veinte años, «algo que dudo» lo quiero hacer disfrutando de todo aquello que no he podido disfrutar en casi cincuenta y un años que voy a tener. Y disfrutar de todo aquello; es disfrutar de una conversación, de una compañía, de una comida, del calor de la estufa, o del agua bañando mis pies. Una tarde de parchís, de un apalabrados, de unas pastas con un vaso de naranjada. De una tortilla de patatas cortada en dados junto con una rebanada de pan... Música de fondo, y muchas risas impregnándolo todo. Todo lo demás... ¡que se lo metan por el culo! Me importa una mierda las intrigas inventadas, el coche que pueda tener, el dinero del que pueda disponer, la atención que se crea con la ignorancia de quien la expresa. ¡No! esa teatralidad con la que vestimos nuestras vidas como si pensáramos que el mundo nos va a acompañar eternamente... se la pueden meter por el culo.
No quiero otra cosa que no sea la tranquilidad y la calma que promueve ver de frente a la muerte. Todo lo demás a mi edad, es absurdo. Ha sido tan grande el disparate en el que he vivido... tan absurdo... tan necio, tan vil... No quiero cometer el mismo error que cometieron aquellos que me acompañaron en el camino. No quiero cometer el mismo error de negarme a ser quien yo quiero ser, y de no comportarme, como yo quiera comportarme.
No quiero más sádicos en mi vida que absorban los pocos años que me quedan. El error que he cometido durante toda mi vida, ha sido el dejar que otros decidieran por mí.
Cuando tu cometes un error sin que nadie interviniera en tu decisión... ¡perfecto! Pero los peores errores que cometemos, son aquellos que están ligados al hecho de que un día aceptamos poner nuestras vidas en manos de quien no se lo merecía. Cuando esto ocurre, cometemos un error tras otro, tal vez con la intención de salir del berenjenal en el que nos metimos en su día.
No dejes que nadie decida por ti, ni te sientas obligado a aceptar. Si te sientes obligado a hacer algo... no lo haces voluntariamente, y esto, te traerá consecuencias cuando ya no puedas desenredar el entuerto.
No permitas que nadie piense por ti... ¡jamás! Dejarás de ser tú mismo, para ser una copia de aquel que te obliga a actuar de una forma que no te pertenece. Tienes que caer en tus errores. No en los errores en los que no caen aquellos que quieren dirigirte. Lee... sobre todo historia para idiotas. Esa historia que se escribe desenfadada para que no se acomode el aburrimiento. Escucha sin juzgar... Analiza la vida de todos aquellos que están a tu alrededor para entender porqué se comportan así. (Esto no significa que tengas que hacer lo mismo que hacen ellos)
Antes de hacer las cosas... respira... y si te sientes incomod@ porque crees que no es el momento... date un tiempo. La mente funciona mejor cuando hay distancia entre los conceptos.
Si se cumple mi agorio, con la entrada del nuevo año, a este planeta le quedará cuarenta y cinco años para que la vida sea “complicada” para toda clase de existencia.
Según van pasando los años... estamos viendo que el cambio climático cada vez se hace más palpable. No solamente es esto... cada año que pasa... será más brusco. Es como una bola de nieve bajando por la colina. Ya no tiene freno, por mucho que intentemos detenerla. Si no tenemos suficiente con esto, estamos a las puertas de una tercera guerra mundial en la que poco vamos a ganar. En enero, se pondrá al mando de uno de los países con mayor número de cabezas nucleares, un sádico sin complejos. Un monstruo, que se está rodeando de toda una comparsa de payasos, que carecen de los conocimientos necesarios para saber qué es lo que tienen entre manos. El mundo sigue en manos de dictadores y neuróticos que se aprovecharon del poder del dinero y de la fuerza de la imposición, para ocupar los cargos que tan alegremente les ha dado la ciudadanía. Como decía Antonio Molina... el futuro es muy oscuro trabajando en el carbón... Y sin comerlo ni beberlo... vosotros los jóvenes, os vais a comer la mierda que os están dejando vuestros padres. El problema, es que esta mierda no permite ver un futuro claro. Nos estamos metiendo en el interior de la mina. Que sea yo quien entre... Bueno... me he pasado toda la vida rodeado de imbéciles incapaces de aceptar que los tiempos cambian para todos, y por ello, hay que amoldarse a los pasos de las nuevas generaciones. Como dije en su momento, hay que dejar pasar a aquellos que marchan más ágiles que tú, y no impedirles el paso para que así nada cambie y sigamos viviendo en la inanición del cambio. Si la gente de mi edad, no supo aprovechar su momento, no tiene derecho a impedir que los jóvenes disfruten de la vida que se les ha dado. Hay que saber apartarse a un lado y dejar pasar. Esto es algo que no ocurre en la actualidad. Estamos hartos de ver a momias ocupando lugares privilegiados de la sociedad, impidiendo que las nuevas ideas nos permitan otra visión de la vida. Nos negamos a aceptar que no somos eternos... que nos vamos a morir, Y si no supiste aprovechar tu momento... es tu problema, Tienes que dejar que otros tengan su oportunidad.
Es lo que más lamento de esta vida. No haber tenido mi oportunidad por culpa de unos mal nacidos que se aprovecharon de mi inocencia. Pero mi tiempo es pasado. Ahora solo queda aprovechar los años que queden de vida, y que sean otros los que nos saquen de nuestra propia estupidez... pero para que ocurra esto... tenemos que dar el poder a los jóvenes.
Me quedo pensando en una solución... y no la encuentro. Ojalá me equivoque. Ojalá todo cambie. Las religiones los nacionalismos, el fanatismo... todo; desaparezca. Ojalá la vida de las personas valga más que los intereses de unos pocos.
Tal vez aquella predicción que augure para este año, está en trámite de ver la luz. La tuve que escribir en el libro de; «Vidas cruzadas» porque me parecía tan absurda que decirla a viva voz me haría quedar como a un loco. Aunque ahora tal como está el planeta... no tengo claro que Naciones Unidas nos de la noticia. Sea lo que sea... queda escrita. No estoy intentando que lean mi libro... es absurdo. Tengo la intuición, de que si alguna vez se hace famoso, será cuando yo esté muerto y no pueda disfrutar del resultado de su venta.
¿Saben una cosa? mañana sigo escribiendo.
***
Intento intercalar el ejercicio con un día de diferencia. Costará recuperar parte de lo que fui, pero el cuerpo tiene memoria. Lo que significa, que si mantengo la costumbre, puede que de aquí a dos meses, que es el tiempo que he estipulado para que todo termine, salga de aquí con el cuerpo recuperado y no con la pinta de yonqui que he llegado a tener. De los diez kilos que perdí, ya recuperé dos y voy subiendo. ¿Es interesante lo que estoy contado?... Es importante si pretendo volver a ser alguien en el mundo, y no el desperdicio en el que me han convertido todos los indeseables que me han llevado al lugar en el que me encuentro. Luego está el tema mental... esto es mucho más complicado. Entre otras razones, porque a pesar de querer creer de nuevo en la raza humana, el miedo a volver a caer en las redes de un monstruo, siempre está presente. Es algo que no va a desaparecer. «Cuanto más conozco a los hombres, más cariño tengo hacia mis gatos»
Tal vez sea una sensación, no lo sé... pero tengo la impresión de que se están alineando algunas cosas para que pueda desbloquear el entramado en el que me encuentro. ¡Ojalá sea cierto! porque no tengo claro hasta dónde puede llegar mi aguante.
El periódico 20Minutos, nos está metiendo de lleno en una tercera guerra mundial. «No hay cosa que más le guste a este periódico que anticiparse al apocalipsis para atraer lectores. También le gusta mucho la reina Letizia y su forma de vestir» Pero no deja de tener parte de razón. Aún queda tiempo para detener esta tragedia. La guerra es un juego de ricos en el que mueren los pobres. Para detener cualquier tipo de guerra, habría que masacrar a las elites y a todas las generaciones de estos, que pudieran albergar vida, para que nunca más volvieran a brotar. Es la herencia de siempre. Esa idea extraña que tienen algunos, de que por haber nacido en una cuna de algodón les da algún tipo de privilegio para tratar a los demás como si fuéramos sus lacayos. Hemos dejado de ser gobernados por reyes, para pasar a ser gobernados por multimillonarios que hicieron sus fortunas de formas impropias que les aventajaron con el resto de sus rivales. Es decir... estamos gobernados por sádicos, a los que les importa poco el resultado de sus acciones. Termino de leer un libro muy interesante de Juan Eslava Galán «Primera guerra mundial contada para escépticos» Es una lectura que recomiendo si quieres saber de dónde venimos y porqué somos como somos. Te llevarás algunas sorpresas que no sabias.
Como puedes ver, la cultura no cuesta tanto dinero como el que crees. Es cierto, que para leer algunos libros de escritores interesantes, vas a tener que comprarlos. Pero si te pasa como a mí, que el dinero es escaso y hay que invertirlo en comida para no pasar a ser un repudiado, En las bibliotecas si buscas un poco, puedes encontrar verdaderas obras de arte que te hagan entender el por qué todo cuanto te sucede, está trazado sobre una línea recta en la que no dejamos de caer. Te hará entender, cuál es la causa de esa estupidez congénita que siempre ha estado presente en el ser humano. La realidad, es que vivimos en un atraso social, causado por una repetición de factores de los cuales, no se quieren despegar aquellos mediocres, cuya máxima aportación al mundo ha sido, llenar con su presencia los burdeles más exquisitos de la sociedad.
El poder sigue estando liderado por un factor común: La desinhibición del conjunto reproductor. Estamos rodeados de personas que aún no han sobrepasado la etapa anal por la que pasamos en la infancia. Ahora me vienen varios nombres, desde Putin con su querida, a Donald Trump con sus flirteos amorosos, a nuestro rey emérito al que le pesan más los huevos que la cabeza, Urdangarin, o a Kennedy, para pasar después por Bill Clinton... Y no le pongan la etiqueta de patriarcado...machismo entre orangutanes... ¡Si! Pero las mujeres no se quedan atrás en la lista de desinhibirse cuando alcanzan el poder. Sigo apostando por qué las mujeres son igual de hijas de puta que los hombres... y en algunos casos, los superan con creces. Ya que cada día hay más casos de mujeres que actúan desaprensivamente hacia los demás, desde que entraron en el mundo laboral que nos ha devorado a todos. Si miramos la política femenina de este país, nos encontraremos a muchas neandertales que viviendo entre algodones, son incapaces de mirar a los que están pisando... ¡Que se jodan! Como dijo Andrea Fabra al aprobarse la reducción de ayudas a los parados de más de 52 años, para pasar a percibir ésas ayudas los mayores de 54 años en la etapa de M. Rajoy. Y a día de hoy, hay tantos M. Rajoy en Génova 13... que nadie sabe quién fue el miserable que cobró sobresueldos de dinero público por contratos a dedo.
No es un problema de sexos, ni siquiera de poder... es un problema de sádicos que nos gobiernan como si fuéramos sus juguetes. Incluso ahora, con la catástrofe de Valencia, los mismos que financiaron las campañas en negro del PP, siguen ganando dinero con adjudicaciones a dedo, por parte de aquel que estando en una reunión para volver a controlar la televisión Valenciana, se olvidó de cuáles eran sus verdaderas funciones como presidente de la comunidad Valenciana. El resultado sobrepasa los 230 muertos, millones en pérdidas, y millares de vidas que tardaran demasiado tiempo en recuperarse...pero... ¡Y tu más! como si al decir esta frase, se solucionara todo, y nos olvidáramos de las obligaciones a las que el puesto obliga.
Recordar que estos ineptos son funcionarios. Que no dejan de ser marionetas que fueron puestas ahí, para cumplir con la voluntad del pueblo. No son inmortales, no son especiales, sus vidas valen tanto como la de cualquiera de los fallecidos o los damnificados por la Dana. Pero aún así, aún a pesar de demostrar la inutilidad para el puesto para el que han sido elegidos, siguen gobernando como si la culpa fuera de otros y no suya.
En la primera guerra mundial, Alemania perdió la guerra «parece que no aprendieron». Antes de claudicar, para que pareciera que todo el entramado militar que mandó a millones de hombres a la muerte, no diera la impresión de que la culpa de esa rendición había sido suya, devolvieron el poder al estado, para que este se rindiera ante sus enemigos, y estos quedaran como aquellos que apuñalaron a Alemania por la espalda, ya que Alemania, antes de la rendición, seguía ocupando posiciones fueran de sus fronteras iniciales. Lo que viene a decir, que los militares no perdieron la guerra, la perdió el gobierno republicano al que ellos dieron el poder, para que aceptase la rendición ante sus enemigos. Algo que veinte años más tarde aprovechó Hitler, para volver a implantar el terror. Por cierto... como sucede con todos los cretinos, Hitler piso poco las trincheras, era más de ver la guerra tras la barrera, como Abascal, que hizo todo lo posible para no hacer el servicio militar.
Bueno...es bueno leer historia, pero cuidado con el supuesto historiador que te la cuenta, te puedes encontrar con libros como los que vi el otro día en una librería de Salamanca con los títulos de: Por qué España no tiene por qué pedir perdón por el descubrimiento o.… no me acuerdo muy bien del título, pero venía a decir, algo parecido a.… todo lo que nos tiene que agradecer Sudamérica por la conquista del nuevo mundo. ¡Si! ya sé que es fuertecito el tema. Es lo que escribí anteriormente. Los vencedores te cuentan la historia que más les interesa. Esta librería estaba al ladito de la catedral y su temática era muy de derechas, tanto, que exhibían metódicamente los libros de Pérez Reverte como mejor influencia vocacional. Hay que ver... un corresponsal de guerra «no se si éste también se manchaba de barro los pantalones como algún otro al que le grabaron haciéndolo» que llego a ser influencer... su historia se parece mucho a la de otros que ya he leído. Pero lo cierto es que escribe, tiene un público fiel, y le sacan en televisión para que idiotas como nosotros, veamos la luz. Mein Kampf.
Es cierto que estamos a las puertas de la tercera y posiblemente última guerra mundial, como le gusta vestirlo al periódico 20Minutos. El terror que tengo es que Joe Biden le ha pasado la bolsita de mierda a Donald Trump (Es algo que suelen hacer cuando un partido deja el poder. En vez de dejártelo saneado, te lo deja hecho unos zorros, para que así la población tarde en notar la mejoría con el cambio de dirección. Como digo, es bastante común, lo que da a entender, lo que le importa a estos sádicos, la sociedad que ha gobernado). Y una vez llegados a este punto, si somos capaces de ver en manos de quien ha dejado los votantes americanos el país... el resultado como siempre...es una línea recta.
De verdad... ojalá encuentre a una mujer maravillosa que me haga recuperar la alegría, y con la que pueda degustar los pocos años que me quedan por delante. Sería una tragedia terminar ahora, cuando estoy a punto de ver la luz... y que esta luz, termine siendo la de una detonación nuclear delante de mis narices.

